CAPÍTULO 89
Cité a Luciano en la bodega esa misma tarde.
No le di demasiados detalles por teléfono porque no quería discutir antes de tiempo. Solo le dije que necesitaba que fuera, que era importante y que tenía que escuchar algo que podía cambiarlo todo sobre Felipe.
Llegó tenso. Apenas entró y vio a Vicente al fondo del lugar, su cara cambió de inmediato. Se endureció por completo. Caminó hacia mí sin dejar de mirarlo.
—¿Qué hace él aquí? —preguntó entre dientes.
Vicente se cruzó de brazos, c