Capítulo 50
Jake quiso responderme con otro golpe, pero el abuelo se puso de pie de inmediato, todavía con el bebé en brazos, y su voz llenó toda la habitación con esa autoridad que nos hacía respetarlo.
—¡Se acabó! —grito descontrolado, tanto que hizo que todos nos quedáramos paralizados —. Jake, sal de esta casa ahora mismo, no voy a permitir que te pelees con tu hermano por algo que ya estaba decidido.
Jake respiraba agitado. Me miró con odio, luego miró al abuelo y soltó una carcajada burlo