Capítulo 72
Retrocedí tan rápido que choqué contra la puerta, ese era uno de los animales que más miedo me provocaba, tenía pánico.
La víbora levantó apenas la cabeza y eso me terminó de paralizar. El cuerpo entero se me puso frío, estaba temblando y no sé cómo pero pude levantar la voz
—¡Jorge! —grité con todas las fuerzas que me daba mi garganta—. ¡Jorge!
No pasaron ni cinco segundos antes de que lo escuchara correr por el pasillo. Entró a la habitación, vio la cama y entendió todo de inmedia