Capítulo 126
Mariana me pedía que me calmara y que pensara las cosas con la cabeza fría, estaba hilando muy fino
—¡Conozco a Liam! Ese desgraciado era capaz de hacer lo que fuera necesario para hacerme daño —ese hombre sabía que mi punto débil era Felipe era capaz de hacer lo que fuera necesario para lastimarme.
La idea que durante todo este tiempo Manuel, ese joven que una vez me salvó la vida y que había despertado en mí un instinto maternal que a pesar de todo nunca se había extinguido haci