Capítulo 64
Camilo manejaba en silencio, pero cada pocos minutos me miraba de reojo como si quisiera asegurarse de que yo no cambiara de opinión. No confiaba en él, pero en ese momento era la única persona que podía llevarme hasta Zack sin alertarlo.
Iba a su lado con el corazón roto. No dejaba de pensar en Lucius, en Lucía, en sus caritas asustadas, en Pilar intentando protegerlos sola. Quería gritar, quería llamar a Felipe, pero Zack había sido claro. Si veía a alguien conmigo, podía perder