Capítulo 50
Abrí los ojos, no podía creer que Zack y Giorgio pensaran que el amor de una mujer se conquistaba de una manera tan vil, ni Carolina ni yo podíamos amarlos pero para ellos, un No, era más una puerta a qué insistieran.
—¡No voy a ceder! Se que Felipe y Luciano me van a encontrar, y debe entender que el amor de Carolina no es ni será suyo —abri los ojos y lo mire fijamente, sabía que mis palabras eran inutiles para un hombre como el, pero por lo menos sentiría que alce mi voz.
Giorgi