53 - Francesca Rosetti.
El miedo que Holly sentía en ese momento, era algo único e inigualable. El frío se adentraba en su cuerpo, logrando congelar cada parte de sus músculos, y con ello, hacía imposible detener el temblor de todo su organismo.
Tenía los labios morados, y sus manos, abrazaban su pequeño vientre abultado, frío como una bola de nieve. Su preocupación se acrecentaba, conforme pasaba los minutos, y el temor de que algo le pase a su bebé, no la dejaba pensar con la cabeza fría.
— Debes aguantar, bebé. Pap