33 - Una mentira nuevamente.
Esa conversación fue prometedora. Dos hombres luchando codo a codo, por proteger a la mujer que aman, porque un tercero, desquiciado anhela secuestrarla, para también poder amarla.
» ¡Esto es una maldita locura de telenovela! «pensó en ese momento Ezekiel.
No podía darse el lujo de confiar nada más en el hombre que tenía en frente, porque simplemente, no era su trabajo hacerlo. Fernando, sin esperárselo, cayó al suelo cuando recibió un golpe de parte del Ezekiel.
— ¿Qué te pasa? — preguntó cons