29 - Aguanta un poco más, Ezekiel.
Fue una velada muy larga y placentera, donde ambos se entregaron nuevamente ante la tentación de unir sus cuerpos y convertirlo en uno. Ambos se complementaban perfectamente.
Ezekiel, cada vez estaba más pegado en ella, y su obsesión por protegerla cada vez se volvía más enfermo, al punto, de querer llevarla con él a Italia.
— No, definitivamente la respuesta sigue siendo la misma, Ezekiel. No pienso volar a ese país. Tengo muchas cosas por hacer aquí, y no pienso estancarme y aprovecharme de m