Kaia
Esperé con mucha paciencia. Sarah y yo nos comunicábamos en silencio, solo a través de la telepatía, para que nadie más se diera cuenta de que ya la tenía conmigo.
La presencia de mi padre no me dejaba ninguna oportunidad de encontrarme con Leo y entrenar. Permanecía en casa como si me estuviera vigilando, mientras que Aria siempre encontraba oportunidades para burlarse de mí.
A veces, cuando nos cruzábamos accidentalmente en el pasillo, empujaba a su amiga para que chocara contra mi cuerp