Mundo ficciónIniciar sesiónReyland sostenía en sus manos una cazuela que acababa de sacar del horno. Algo que olía divinamente.
Llevaba la misma camiseta que antes, sin jersey, y sus vaqueros oscuros. No llevaba zapatos.
Definitivamente no era un lobo guerrero, pensó ella mientras observaba sus pies descalzos.
Para alguien de su tamaño, tenía los pies delgados y bonitos.
Dedos rectos, uñas cortas, tobillos bonitos. No se había dado cuenta antes, pero tenía una marca de nacimiento en







