AUSTIN.
La última vez que me rompieron el corazón, no fue agradable. Pero diablos, al menos esta vez, conozco el puto procedimiento. Bebida alcohólica. Entrenamientos. Mujer. Cualquier cosa que me distraiga de la herida abierta en mi pecho por la traición de Jenn.
Y como ya corrí ocho millas en la cinta, enloquecí a todos en Vital con mi micro gestión y estuve sosteniendo la barra en Mavericks toda la noche, solo queda una cosa en mi lista.
Menos mal que tengo una audiencia agradecida.
—…Y lueg