Mundo ficciónIniciar sesiónEl tic tac del reloj y el sepulcral silencio lograban colocarme nervioso, observe nuevamente la hora y ya habían pasado veinte minutos de lo acordado.
Suspire cansado, me levanté colocando las manos en mis bolsillos y ,antes de que pudiera pisar una vez fuera de la sala, una cabellera roja se interpuso en medio del camino.
Sus mejillas colorada
Solo puedo decir... Uff.







