La importante reunión con Vanguard Group, que se había prolongado por casi dos horas, finalmente concluyó. Diego salió de la sala principal de juntas con expresión imperturbable, acompañado por Mónica, quien no dejaba de dedicar sonrisas encantadoras a los inversionistas. Sin embargo, en cuanto se cerraron las puertas del salón, la tranquilidad que reinaba en el piso ejecutivo se rompió abruptamente por el alboroto proveniente del pasillo central.
El eco de pasos apresurados y los susurros de p