Capitulo 48

Aquella pregunta desnuda golpeó el aire entre ellos.

Diego guardó silencio. Sus labios permanecieron firmemente cerrados y, durante unos segundos, el desconcierto junto con las emociones contenidas se reflejaron claramente en sus ojos oscuros como la noche. El hombre desvió la mirada, negándose a darle a Elena la certeza que ella buscaba.

—Terminemos esta conversación —respondió Diego con frialdad, poniendo fin al enfrentamiento de manera unilateral—. Debes descansar. Recuerda lo que dijo el do
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