—El olor a tierra mojada aquí siempre me recuerda al lugar donde vivía antes.
Arez detuvo sus pasos en el corredor del segundo piso de la obra del edificio Pasiro, justo al lado del carrito de limpieza de Elena. Miró a Elena, que estaba de pie junto a la barandilla, contemplando las gotas de lluvia que comenzaban a mojar el patio exterior.
—¿Te gusta la lluvia? —preguntó Arez en voz baja.
Elena esbozó una tenue sonrisa. Su mirada permaneció fija a través de la cortina de agua en el exterior.
—A