Capitulo 17. El beso
Las heridas de los alfas han sanado completamente, y aquella mañana antes de que el alba resurgiera ya estaban en pie dispuestos a emprender el viaje a lo más alto de la montaña. Los dos estaban preparados para enfrentar una vez más a ese lobo, y en esa oportunidad no tendrían piedad.
—Creo que debemos seguir por ese camino —Ethan en su forma humana contemplaba el camino por el cual sospechaba que Lucían había ido.
—¿Estás seguro? —pregunta su compañero llegando a su lado.
El frío era demencial