Desesperación ☹️
Aitiana
No podía parar de llorar. Las lágrimas caían sin control, formando un charco de desesperación en mis mejillas. Mi mente estaba llena de preguntas y miedos: ¿Estará bien mi hermanita? ¿Habrá comido algo? ¿Qué será de nosotras ahora?La angustia se me clavaba como dagas, recordándome que estaba atrapada entre la espada y la pared. Debía confesarle al señor Xavier la verdad. Pero, ¿qué pasaría si el señor Eros descubría que le dije la verdad a su hermano? No sabría que ha