Una noticia inesperado 🫨
Aitiana
Llegué a casa y dejé caer las bolsas de la compra al suelo sin siquiera mirar dónde caían. Mi cuerpo temblaba de agotamiento y frustración, pero no había tiempo para detenerme a pensar. Caminé directamente al baño, cerré la puerta y me metí bajo la ducha. El agua caliente comenzó a correr por mi piel, pero no aliviaba la presión que sentía en el pecho. Las lágrimas se mezclaron con el agua, y me aferré a la pared de la regadera, intentando no gritar.
¿Cómo ha