Karol
Nunca pensé que una simple noticia pudiera descolocarme así. Me quedé un buen rato sentada en el borde de la cama, todavía con el teléfono en la mano, mirando a la nada. Era como si mi cabeza estuviera llena de cables cruzados y todos chispearan al mismo tiempo.
—No —murmuro, como si decirlo en voz alta lo hiciera más lógico—. Yo no voy a meter a mi familia en esto.
Mi estómago da un vuelco incómodo. Es obvio que todo lo que estamos descubriendo dentro de La Casona no es un jueguito… esto