Narrado en tercera persona
El sexto día en el hospital de Ginebra, William Winchester comenzó a caminar sin ayuda. No era un logro menor, considerando la gravedad del golpe que había recibido, pero los médicos estaban sorprendidos por la rapidez de su recuperación física. Su mente, sin embargo, seguía siendo un territorio en disputa, un campo de batalla donde los recuerdos verdaderos y las mentiras de Isabel luchaban por imponerse. El neurocirujano había recomendado sesiones de rehabilitación c