Mundo ficciónIniciar sesiónLa sonrisa de Viola duró menos de un segundo.
Fue una curva mínima en sus labios, tan rápida que cualquier otra persona habría pensado que la había imaginado. Pero yo llevaba toda mi vida observando a mujeres capaces de esconder amenazas detrás de una taza de té y una voz dulce.
Viola Sterling no estaba sorprendida.
Estaba satisfecha.
—Tú sabías que encontrarían esa reliquia —dije.







