BUENA:
No volví a salir de mi habitación y tampoco recibí la visita de Mariana por lo que estaba preocupada.
Cuándo ya estaba por quedarme dormida siento que la puerta es abierta y me levanto de inmediato. Me asusto mucho al ver a alguien entrar con una capa negra.
—Soy yo pequeña.
Dice Lucían y respiro con tranquilidad.
—Casi me matas del susto.
Digo caminando hacia él para abrazarlo.
—Lo siento, no quería asustarte.
Dice estrechándome en sus fuertes brazos.
Ahí permanezco por varios se