Buena:
Despierto sintiendo algo de lucidez y observo a mi guapo lobo de pies mirándome.
—Hola guapo.
Digo con la voz ronca y él sonríe dándome un corto beso en los labios.
—Oreb te dió una poción para calmar tu celo por unas horas… Hoy es el juicio de Romina y Rina.
—Bien, entonces hay que ir ¿Qué esperamos?
Hablo mientras me levanto de la cama.
—¿Puedes ir? ¿Te sientes bien?
Me pregunta mi lobo preocupado.
—Sí, estoy bien… Aunque me duelen un poco las piernas.
Digo caminando hacía el bañ