Mundo ficciónIniciar sesiónCuando el reloj marcan las 6:55 p.m, preparo las cosas para salir de la oficina. Estoy muy cansado y lo único que me gustaría en este momento es dormir plácidamente a la par de mi bella luna.
Cuando cierro la puerta de la oficina, me volteo y veo a Tamara sonriente y con su bolso en mano ¡La cena, es verdad! Maldición, lo olvidé.
—¿Listo? Te llevaré a un buen restaurante italiano que sé que te va a encantar—dice emocionada.







