Mundo ficciónIniciar sesiónFiorella
-Indiferencia! ¡Ira! ¡Nerviosismo!
¡Diosa mía, qué eran esas cosas? ¿¡Y por qué rayos me atacaban!?
Ni siquiera podía entenderlas porque solo gruñían, era como hablar con un Donovan enojado. Les cuento: caminaba tranquilamente explorando este lugar cuando un campo repleto de flores apareció frente







