Nolan, sintió las gotas de lluvia cayendo sobre su rostro, se cubrió con una de sus manos. Ella caminó apresuradamente y bajó la pequeña escalera de madera, corrió hasta la entrada y abrió la puerta.
—Sr O’Brien, ¿qué hace usted aquí? —preguntó ella, haciendo un espacio para que él pudiera entrar y guarecerse de la lluvia.
—Vine a buscarte y a pedirte que regreses a la mansión. —él se limpia el rostro con sus manos. Contempla el rostro perfecto y delicado de Violeta, su larga cabellera cayen