Después de estar una media hora duchándome, salí con una camisa que me queda bastante grande y solo me tapaba hasta la mitad de mi muslo. Mi senos no eran tan grandes, así que simplemente no me puse el sostén.
Me hice un moño despeinado bastante alto y salí. Cuándo lo hice, no le presté atención a la mirada del señor Norton.
Cuándo entró al baño, puse mi celular a cargar y me acosté en lo que sería mi lado de la cama.
En menos de quince minutos, él ya estaba afuera, con su cabello mojado y solo