58 - Él le dirá la verdad.
Era imposible no llorar con lo que estaba sucediendo. Keila lo único que vivía día tras día, era malos momentos, eventos desastrosos que dejaban marcas imborrables en su existencia. Aun había personas capaces de lastimarla, aunque ella no haya hecho nada para merecer aquel mal.
» ¿Por qué? «Se preguntaba mentalmente.
No sabía exactamente qué hacer.
Estaba expuesta ante el mundo, como la víctima y esposa del gran magnate. Más de mil personas fue testigo de su pasado, y de la forma frutal en que