47 - Fuera de combate.
Valentina no podía creer, lo que ese hombre le estaba pidiendo. Definitivamente, no estaba en sus planes, dejar que ese niño sobreviva. Debía eliminarse a como sea.
— No me parece. Ellos han arruinado mi vida — masculló la mujer. augusto, soltó un suspiró, y miró hacia la empresa; al ver que ya no estaba, rodeó el vehículo e ingresó en su interior —. No te invité a quedarte.
— Lo has hecho — responde, marcando nuevamente el número de Camila —. M*****a perra.
— ¿A quién llamas? — consultó.
—