40 Cállate y bésame, amor.
Camila había llegado en el peor omento posible. Cristhian no quería decirle nada en frente de ella, por lo que la ignoró drásticamente.
— ¿Cristhian? — Lo llamó Enzo. Todos estaban atentos a lo que diría.
— Creo que no estás haciendo tu trabajo como corresponde — escupió. Camila lo miró sorprendida —. Augusto ha estado metido en la vida de Keila y no has impedido, incluso los hombres que habías contratado se dieron cuenta.
No eran mentiras las palabras de Cristhian, pero una mejor forma de desv