CAPÍTULO 30
EMILIANO FERRER
Redacta un contrato prenupcial.
¡Qué día el de hoy! —me dije, y ya me siento agotado por las emociones, esto parece una locura total y siento que es el comienzo.
—Nana, te voy a necesitar más que nunca, de tus consejos y sabidurías —le digo mientras estamos los dos sentados platicando—. ¡Qué coincidencia y jugada del destino que Antonella es mi novia y justo me quieren obligar a casarme con su prima y lo más raro de todo fue al enterarme de que son familia!
Veo a mi