Alan estaba en su habitación tomando un descanso, todo lo que estaba pasando lo tenía un poco adolorido y necesitaba un poco de paz, pero esta no duro mucho, porque su hermano, a Azar, abrió la puerta sin ningún cuidado y entro en su recámara con una erosión de miedo en ella.
—¿Qué pasa?, ¿por qué entras así?
—Tienes que venir abajo, no podrás creerme lo que te diré si tú mismo lo ves —Alan, confundido, se levantó de su lugar y salió de la habitación con su hermano al lado.
Cuando llegaron aba