Azar no podía creer aún que su mejor amiga estuviera pensando en la posibilidad de aceptar tan absurda propuesta.
—¿Y lo estás pensando?, porque si es así, creo que una parte de ti deseaba que Mariana muriera —Sara jadeo y Alan gruño con fuerza, ¿Qué rayos le pasaba a su hermano?
—Espero que lo que acabas de decir, solo sea porque es tu rabia quien lo hace —dijo Alan con fuerza.
—Es que no puedo entender como ella va a hacer algo como esto.
—¡¡Porque ella lo necesita, si no lo recuerdas está