Sara se observó con nostalgia en el espejo que tenía frente a ella, no podía creer que en serio se vaya a casar con ese hombre, el vestido que su mejor amiga consiguió para ella en una de las tiendas del pueblo es hermoso, pero no ocasiona en ella la alegría que antes si sentiría.
Ahora se sintió, sola, devastada y con un vacío en el pecho que no la dejaba respirar.
El sonido de la puerta hace que se aleje del espejo para voltearse y encontrarse con el rostro preocupado de su padre.
—Es