Sara estaba en su habitación alimentando a su pequeña, pero su mente no dejaba de pensar en lo que Alan le había dicho, ¿casarse?, en otro momento esa sería la mejor noticia que le habrían dado, pero ahora mismo, no era la situación, ser la esposa del hombre que la traicionó era algo que no deseaba hacer.
—Puedo ver desde aquí como tu cabeza máquina —Sara suspiro dejando de mirar a su hija, para poner la mirada en su mejor amigo que está en la puerta, observándola con preocupación.
—¿Tanto