RESISTIÉNDOSE AL AMOR. Capítulo Extra
KYLE LYNCH
—¡¿Dónde está Tina?! —grité furioso mientras me aferraba con ambas manos a las sábanas de mi cama.
Casi al final de la fiesta comencé a sentirme mal, las piernas me ardían y calambres descendían desde mi columna vertebral hacia la punta de mis dedos. El accidente que me había dejado así había trozado mi columna y, por tanto, mis nervios y médula espinal se llevaron la peor parte, generándome dolores horribles que me torturaban todos los días.
—Tranquilo, Kyle, Idris ya fue por Tina