Raven
— Ssss, tranquila Luna, no te voy a hacer daño, no grites para que los guerreros de la puerta no se enteren de que estoy aquí – me susurra el Beta tapándome la boca, mirándome con esos ojos oscuros como abismos que tiene, pero yo no estoy muy convencida.
— Lo siento por lo de anoche, de verdad lo lamento, fueron órdenes del Alfa— ¿de Cedrick? – Él no quería que viera el castigo.
«Awgwgga» Intento hablar, preguntar preocupada por Cedrick y quitarme su mano de mi boca.
— Luna, voy a liberar