Paul salió de la oficina y se apresuró a salir de aquel lugar. Tenía que contactar a su guardaespaldas y ponerlo al tanto de lo que acababa de ver. Aunque sabía claramente que Claudia no estaba involucradsa en aquel asesinato, no podía permitir que la inculparan en ello.
Apenas cruzó el umbral del edificio, sacó el teléfono y marcó el número de Germán. Necesitaba saber de Claudia. No importaba cuánto intentara convencerse de que debía concentrarse en limpiar su nombre, en sobrevivir... todo ter