Capítulo 116 —Las Dos Puntas del Hilo
La habitación aún conservaba el calor de Dilan, pero Aurora ya no pertenecía a ese refugio. Huyó hacia el baño con el estómago revuelto, no por náuseas físicas, sino por la violenta colisión de su realidad. Se encerró y apoyó la espalda contra la puerta fría, intentando respirar. La noche anterior había sido un oasis de piel y olvido, pero el amanecer traía consigo la soga que ella misma se estaba atando al cuello.
Estaba atrapada en el epicentro de un trián