Capítulo 31: El coraje de Luna.
Ayseli apretó los labios.
—No huiré —dijo la hembra.
—Mientes —él rió, con un sonido bajo y frío.
Volvió a darle la espalda. Caminó hasta una mesa cercana donde había dejado un frasco de cristal oscuro. Lo tomó con fuerza y se lo extendió a ella.
—Tómalo.
Ella lo sostuvo en la mano, mirándolo con desconfianza.
—¿Qué es?
—Medicina —contestó él.
La hembra dudó unos segundos. Pero al final, llevó el frasco a los labios y lo bebió…
¡¡El sabor amargo invadió su boca de inmediato!!
—¡Ug