CAPÍTULO 16
—¿Qué prefieres? —La voz de Phillippe era baja, pero venenosa.
—Ser esposa… o amante.
Su sonrisa maquiavélica dejó claro que, sin importar su elección, él sentía que ya había ganado
Amelia tembló.
Su amor por Matthew la había cegado, la había desviado de su propósito.
Recordó el día en que su padre murió.
"Juro por su memoria que el apellido Santorini recuperará su honor y Juro que Vicente tendrá que limpiar mi nombre ante la manada Platino."
Su respiración se era pesada, Mantuvo la