Capítulo 59
Los ojos de Noel no se detenían.
Escaneaban cada rincón de la casa, como si esperaran que, de un momento a otro, ella apareciera entre las sombras.
Podía sentirla, como un susurro en el aire, olfateaba esa esencia que lo obsesionaba. La loba que lo había salvado estaba cerca, lo presentía.
Había logrado entrar. Ahora solo le quedaba esperar.
—¿Cómo te sientes? —La voz de Matthew lo trajo de vuelta. Sonreía, aunque su mirada estaba cargaba de cansancio.
—Mejor… creo —respondió Noel