La tarde caía sobre Artheon cuando las cuatro lobas finalmente salieron del archivo central. Llevaban los brazos cargados de pergaminos, libros antiguos y mapas estelares que parecían más acertijos que documentos.
Lyra caminaba al frente, con el ceño fruncido y la mente procesando cada fragmento que habían encontrado. Kariane la seguía, prácticamente arrastrando un tomo enorme sobre "Rituales de Transferencia de Energía Primordial". Zoe sostenía con cuidado una caja de madera que contenía runas