Mundo de ficçãoIniciar sessãoAl ver la palidez en el rostro de Madeleine, lamentó la forma tan cruda en la que expresó sus pensamientos, pero estaba sobrepasado en sus límites de tolerancia, parecía que todo el mundo tenía un hilo para manejarlo como marioneta.
No obstante, pensó que también era cierta su convicción de que no habría ninguna otra mujer que doblegara su voluntad, no volvería a enamorarse, no entregaría de nuevo su coraz&oac







