Mundo de ficçãoIniciar sessãoAl día siguiente, Renán salió temprano de la oficina, se había levantado con mucha disposición física, pero la mente no lo ayudaba, ya que le era imposible dejar de revivir los hechos de la noche anterior donde su esposa le había dado el mejor de los obsequios que pudo haber deseado.
Ahora no necesitaba ni cerrar los ojos para ver su imagen con ese atuendo rojo, que le había servido a su mujer para llevarlo al punto







