Cap. 121: CONFESIÓN
Cap. 121: CONFESIÓN
Al separarse Brizna corrió a abrazar a Isabel y a Ricardo y luego a Mara para seguir con sus padres a modo fugaz.
—Nos vemos pronto, cuídense en su viaje de regreso y no dejen de llamarnos…—les dijo Brizna.
—Eres la hija, eres tú la que debe llamar.
—Papá, ¿tuviste tiempo de llamar a alguien en tu luna de miel?
Arruti abrió su boca para regañar, pero luego se puso rojo y soltó la risotada.
Ricardo e Isabel despidieron a los invitados, Mara estaba dirigiendo a las señoras