Mundo ficciónIniciar sesiónUna hora más tarde estaban despidiéndose de los miembros de la familia Estebans Véliz, cuando se le acerca su suegra, a pesar de haberse saludado de lejos, no habían podido intercambiar palabras, la tomó del brazo y la alejó del resto de los presentes.
—¡Lía! ¿Cómo están mis pequeños nietos? —interrogó con una expresión de alegría, mientras pasaba su mano por el vientre.—Están muy bien,







