Mundo ficciónIniciar sesiónMarcos ante su sorpresiva llegada no pudo simular, no podía negar los hechos cuando las evidencias estaban claramente expuestas, la bolsa donde estaba arrojando la comida la tenía en la mano y la otra parte, estaba aún en el plato, no podía alegar algo distinto, así como también era notorio el creciente enfado de Lía.
—¡No puedo creerlo Marcos! ¿Cómo te atreves a arrojar a la basura la comida que te preparé con tant







