Mundo ficciónIniciar sesiónTodas las miradas se posaron en él, unos con expresión de curiosidad, otros con burla y hasta unos con escepticismo.
Pero quien tenía la boca abierta de par en par era Lía.
—¡Con razón! Eso lo explica todo, ¡Si serás pícaro! —señaló de manera jocosa—, me querías usar de tapadera para ocultar tus inclinaciones sexuales. ¡Quién te viera







